En el contexto del gran consumo, los primeros siete meses de 2022 han estado marcados por la guerra en Ucrania, la crisis energética y por un crecimiento constante de la inflación. Con respecto a esta última, en Kantar hemos situado la tasa de inflación del último trimestre en el 13,7% a mediados de julio, una cifra alta, aunque caracterizada por una alta variabilidad, ya que gran parte de los distribuidores y fabricantes han conseguido que determinados productos y categorías no trasladen todo el efecto de la inflación al consumidor.
En concreto, el 80% de las categorías de gran consumo han aumentado el precio medio por debajo del nivel del IPC −un 60% en el caso de los productos− y solo el 20% de las categorías han crecido por encima del IPC. Asimismo, el 4% ha mantenido o reducido sus precios frente al año anterior.
Afectaciones en los compradores
La inflación ha conllevado asimismo efectos en el comportamiento del consumidor. Algunos de ellos son la reducción del nivel de desperdicio, que ha descendido en un -12,3% en comparación al año pasado, y la búsqueda de alternativas más económicas. Esta consecuencia, conocida como downtrading, se ha incrementado 4,1 puntos con respecto a la prepandemia y 2 de cada 5 hogares españoles ya contraen su gasto medio en un 10% versus un año atrás.
En cualquier caso, aunque en Kantar hemos cuantificado en un -5,7% la reducción del volumen de compra por hogar respecto a 2021, esta cifra no debemos atribuirla a la situación actual, sino que viene explicada por el final de la pandemia y el regreso a la estabilidad en el gran consumo, ya que está apalancada en el incremento del consumo fuera del hogar, principalmente.
Si comparamos con el año anterior, podemos observar que se ha polarizado más la población, ya que a un 78% de los encuestados les preocupa la situación económica del país. Además, se han incrementado los hogares vulnerables, hasta llegar al 40%, quienes es más probable que cambien sus hábitos de compra.
Perspectivas para 2022
Todo apunta a que el gran consumo presentará una evolución estable de cara al cierre del año, pues su crecimiento siempre está relacionado con el de la inflación. En este contexto, hay una oportunidad de crecimiento, ya que el comprador está asumiendo en promedio desde 2008 hasta un 77% del incremento de los precios debido a la inflación.
Por ello, y a pesar del incremento de los precios y la incertidumbre, en Kantar sostenemos que el año 2022 se caracterizará por ser el de la vuelta a la normalidad prepandemia en el gran consumo. En un inicio, prevemos que el consumo de los hogares para el cierre del año alcance los 80,54 mil millones de euros, una cifra un -0,2% por debajo a la de 2021.
Por último, en este escenario será clave que los fabricantes y distribuidores sigan apostando en sus planes por las promociones, la innovación y la publicidad para seguir atrayendo y manteniendo al consumidor.